El año pasado fue el más caluroso desde que comenzaron las estadísticas en 1880 y el tercero consecutivo en el que la Tierra bate el récord de temperatura, lo que representa un hecho sin precedentes. La Organización Mundial de la Meteorología (OMM), dependiente de Naciones Unidas, confirmó que la temperatura global en 2016 se situó 1,1 grados centígrados por encima de la registrada en la era preindustrial y fue unos 0,07 grados mayor a la registrada en 2015.

Los datos confirman el cambio drástico en el clima global que está causando la actividad humana y llegan en un momento de incertidumbre. La comunidad internacional alcanzó en 2016 un acuerdo histórico contra el cambio climático. Sin embargo, el nuevo presidente de EE UU, Donald Trump, es un negacionista del calentamiento global y ha dicho en varias oportunidades que podría sacar a su país del acuerdo, una decisión que de concretarse puede volverlo inservible.

Aunque el aumento de la temperatura media arrancó a finales del siglo XIX, este se acentuó sobre todo en los últimos 35 años, ya que 16 de los 17 años más calurosos registrados han sucedido desde 2001. Según la NASA, las emisiones de gases de efecto invernadero son los principales culpables del calentamiento registrado.

«El año pasado fue extremo para el clima global y destaca como el más caluroso desde que se tienen registros», afirmó Petteri Taalas, el secretario general de la OMM. «Los indicadores a largo plazo del cambio climático provocado por los humanos han alcanzado máximos en 2016», añadió en un comunicado. Las concentraciones de dióxido de carbono y de metano también obtuvieron nuevos récords.

“A su vez, el grosor del hielo en el Ártico y el Antártico alcanzaron un mínimo histórico”, advirtió Taalas, quien además precisó que el hielo del Ártico se está calentado dos veces más rápido que la media mundial.

La OMM se ha basado en datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE UU, la NASA, el instituto meteorológico de Reino Unido, el Centro Europeo sobre Predicciones Meteorológicas y de la unidad de investigación sobre el clima de la Universidad de East Anglia (Reino Unido).

No sólo fue 2016 el año más caluroso, sino que de enero a septiembre cada mes fue el de temperaturas más altas a excepción de junio, destacó la NASA en un comunicado. Octubre, noviembre y diciembre fueron los segundos más cálidos desde que hay registros.

En 2015 y el primer tercio de 2016 se detectó un calentamiento adicional asociado al fenómeno de El Niño, que se origina en el Océano Pacífico y cambia el clima a nivel global. Ese fenómeno aumentó la temperatura media en 2016 en 0,12 grados, ha explicado la NASA. “No esperamos que a partir de ahora cada año vuelva a ser el más caluroso, pero la tendencia del calentamiento a largo plazo es clara”, resaltó Gavin Schmidt, director del Instituto Goddard de Análisis Espaciales de la NASA.

“Que 2016 sea el año más cálido no es una sorpresa, pero sí es preocupante que, incluso sin El Niño, las temperaturas hubieran alcanzado cifras récord”, alertó Dave Reay, de la Universidad de Edimburgo, a la Revista Science Media Centre.

Mark Maslin, climatólogo del University College de Londres, señaló que, con los nuevos datos en la mano, hay que “abandonar la idea de que haya una pausa en el cambio climático”, pues este “no muestra ningún indicio de estar retrocediendo”. El especialista sostuvo que “el año más cálido registrado debe ser una alarma que ni siquiera el presidente electo Donald Trump puede ignorar”.

Fuente: El País (01.02.17)